Carta de nuestro Presidente por el primer cumpleaños del Club

El sentido  de nuestro aniversario.

Hace un poco más de un año, en una buena conversa, retomamos la tarea de este abrazador grupo; sólo teníamos claro el sueño, no el cómo, ni quienes, ni el para qué.

No ha sido ni será fácil, como en todas las grandes construcciones aparece lo que no sabemos o las visiones distintas, la dificultad de ponerse de acuerdo, pero justamente ahí está la fuerza… porque en esos pequeños desencuentros nos damos cuenta de la materia prima que tenemos en nuestro corazón. Nos damos cuenta que la meta soñada está sobre los distintos puntos de vista.

Tenemos claro que el ser humano, es por naturaleza un ser gregario, permanentemente estamos buscando grupos con los cuales referenciarnos, nuestra esencia nos pide combatir el individualismo, pero es una tarea cada vez más difícil en una cultura del exitismo, en la que se valida a la persona por la apariencia, la inteligencia, los logros profesionales o por el dinero, es decir, por atributos que el paradigma vigente considera importantes.

Quizás podamos algún día gestar una cultura en la que los mayores valores sean el respeto, la aceptación, la inclusión y el amor, y que sean estos los dones más importantes que muevan a los seres humanos.

Sólo la gran tarea de trabajar en equipo y con una meta tan noble, nos permitirá combatir el egoísmo, la tendencia al individualismo, la búsqueda de reconocimiento para satisfacer el ego, combatir la intolerancia. El trabajo en equipo nos permitirá valorar la democracia como instrumento de convivencia, también rescatar valores cristianos como la solidaridad bien entendida, donde todos dan lo mejor de sí, sólo para ser felices, sin esperar más retribución que una sonrisa, un abrazo, un gracias.

Sí amigos, el sueño es el que nos mueve: formar un equipo que poco a poco se va transformado en una gran familia, donde todos aportan según sus capacidades, pero donde todos nos valoramos porque nos respetamos y por sobre todo, nos queremos.

Recuerden siempre mencionarles a los nuevos integrantes que, son bienvenidos todos los que sepan sumar y no restar.

Muchas veces nos pasará que no podemos alcanzar una cumbre o nos perderemos en el camino, quizás no cumpliremos con alguna tarea, pero sólo el intento apasionado por lograr el sueño y alcanzar lo que nos parece imposible nos hace validar ese día, encontrándole el sentido… ¡pucha que nos enseña la montaña!

Quiero cerrar estas palabras con dos frases de Felipe Cubillos, quien falleció recientemente construyendo un sueño:

“Date un tiempo para ver las estrellas y espera despierto el amanecer, ahí descubrirás que siempre sale el sol, ¡¡¡siempre!!!”

“Acerca de los límites, ellos no existen o están mucho más allá de lo que te imaginas. ¿Cuánto más allá? Esa es la pregunta, tienes que llevarte al extremo y ahí lo descubrirás.”
¡¡La gran tarea: a convertir en realidad los sueños!!
Amigos esta vez no puedo sumarme físicamente, pero quiero que sepan que mi corazón está con ustedes.

Roberto.
6 de noviembre 2011.

 

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