Reportaje a nuestra directora en revista Cóndor

A continuación el reportaje:

 

Revista Cóndor. Nº3932. 25 de Marzo 2011.

  Club Alemán Andino Santiago (DAV)

Confianza ciega en el montañismo

 

Socios del Club Alemán Andino Santiago (DAV) acompañaron ya dos veces a personas ciegas en excursiones a las montañas. El entusiasmo en ambos lados es grande para continuar desarrollando el proyecto con la Fundación lucha contra la retinitis pigmentosa (Fundalurp). La vicepresidenta de la fundación, Daniela Carrasco, ya se atreve escalar en el boulder.

 «A la derecha hay una presa de pie», le avisa Carola. Con su pie, cautelosamente Daniela anda a tientas al rumbo indicado. «No, un poquito más hacia arriba», corrige Carola detrás de ella. Al fin, Daniela ha encontrado el listel en el muro. Una vez más prueba si su pie derecho tiene buena firmeza en el tacón – y ya!, se lanza con su cuerpo al otro lado.

Ahora el juego de tentar/palpar empieza de nuevo: ¿Dónde está la próxima presa de mano, la nueva combinación para manos y pies, para que ella pueda continuar subiendo el muro? Buscar los pasos y luego el esfuerzo de todo el cuerpo al mantenerse en el boulder justamente es la gracia de este deporte para aficionados entrenados que además tienen vision. Daniela tiene que enfrentarse con un desafío más aún: Ella es ciega.

El nombre retinitis pigmentosa describe una degeneración de la retina, adquirida por herencia de defectos genéticos o una mutación espontánea, en la cual hay daños en la retina. La enfermedad ocular aparece muchas veces durante la adolescencia o más adelante en la vida con primeros síntomas como hemeralopía. Poco a poco la vista se disminuye, el proceso hasta la ceguera total transcurre lento durante años. A nivel mundial, se estima que existen tres millones de personas afectadas. Una de ellas es Daniela.

«Antes por lo menos era capaz de ver mal, pero desde hace cinco años solamente percibo luces y sombras de forma rudimentaria», cuenta la mujer de 26 años que estudió derecho y no quiere sentirse restringida por la enfermedad en sus oportunidades. «En una ciudad como Santiago la vida es limitada y monótona. Los cruces y postes que de repente obstruyen el camino en la vereda, complican la locomoción. Pero en las montañas todo es distinto. Ahí me siento más segura.»

Guiar con mano segura

Desde hace dos la mujer de 26 años hace excursiones en las montañas cada fin de semana. Amigos la acompañan, guían a Daniela con un bastón detrás de ella y indican durante la marcha en la naturaleza, dónde hay obstáculos como piedras, una subida fuerte o dónde virar. No es una tarea fácil y una gran responsabilidad, como sabe Daniela, ya que los guías contemplan los obstáculos, como por ejemplo una ramita de un árbol en la altura de la cabeza, como algo muy normal a lo cual ellos inconsciente y automaticamente desvían. Pero a una persona ciega hay que avisarle.

Ya dos veces socios del Club podían tener esta experiencia extraordinaria en excursiones ala Quebradade Macul y al Salto de Apoquindo. El contacto se llevó a cabo gracias a Daniela, quien es vicepresidenta de Fundalurp. Como hubo una participación enorme de casi 30 personas, ambos lados quieren seguir planificando otras actividades.

«Sólo me caí dos veces al hacer montañismo, pero esto es normal», explica Daniela segura de sí misma. Ella ya subió el cerro Pintor, con una altura de4.200 metros. «Para mí el montañismo no implica un peligro, pero un desafío. Puedo vencer mí miedo y alcanzar mis metas con la ayuda de otra persona. En estos momentos, me siento libre e independiente. Eso me hace feliz.»

Ya ha forjado planes para este invierno. Entonces, quiere comprar raquetas y sentir como es caminar por los Andes nevados.

 

Arne Dettmann

A continuación, una imagen del artículo original ,

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